En mi caso diría Bar11once (debido a la promoción del año 2011, a la que pertenezco). Sin duda no importa los años que pasen... Bariloche
siempre será Bariloche; ese viaje con amigos, con compañeros de mañanas,
tardes, risas; salidas, macanas; de
matemáticas, lenguas, música entre otras... compañeros de ruta, de ilusiones de
esta vida. Porque estábamos tan llenos de fuerzas y de sueños, aún sin saber
bien que esperar o que nos esperaba... recuerdo esas cartas que nos hacíamos en
octavo año (hoy llamado primero), con los mensajes: ¨se nos viene Bariló¨ (aunque
sea en un par de años..), ¨Espero llegar
a 5to, si es que no me quedo de año, para ir juntos a Bariloche¨. Hoy pienso que algunos no llegaron, vivieron
algo diferente... pero para los que sí, quiero remontarme a los preparativos de
ese día; la previa de los 10 días que iban a quedar por mucho tiempo en mi
memoria...
Una noche de julio, bien fría, comenzaba a preparar mi
valija para el tan anhelado viaje de egresados. Estaba en compañía de dos
amigas, que en medio del caos de mi habitación y el foco de luz que se había quemado
en ella (estábamos bien a oscuras), me ayudaron a empacar, haciendo lo
imposible posible: que logré armarla.
En la mañana que me tocaba partir, mi madre me sorprende dándome
una cantidad de dinero (que dicho sea de paso era bastante, aunque hoy no
contaría como mucho), para que lleve al viaje, para que vaya segura y disfrute
a pleno... hoy puedo ver el esfuerzo que guardaba en su rostro, después de que
tanto trabajo le había costado abonarme el viaje; el esfuerzo que también hice
yo, trabajando en un lugar que no me agradaba, mientras estaba en 4to año de la secundaria para poder bancarme mis gastos de adolescente mientras mamá ahorraba
para mi viaje.
Llegamos a la terminal, conocimos a quienes iban a estar en
el colectivo con nosotros, quienes iban a compartir boliches, jornadas y
demás... poco simpático nos cayó cuando nos dimos cuenta que eran todas chicas
de Santa Fe (no porque sean de la provincia, sino porque nos gastaban con ser
la capital mientras nosotros éramos de la sucursal, según ellas; ni comentemos
de que su grupo no lo integraba ni un sólo chico).
Con toda la aceleración, entusiasmo, emprendimos el rumbo
que nos iba a llevar 24 horas para llegar a destino... pudimos conocer gente de
otros colegios, con las cuales íbamos a compartir otras experiencias que en ese
momento no podíamos imaginar.
Creo que en el momento de pisar esa tierra me conmocioné y
saqué muchas pero muchas fotos! (como lo hizo la mayoría). Que hermoso lugar,
que maravillosa la vista la de ese
hotel.
Nos dividimos con mi grupo de amigas en dos cuartos, y entre
la locura, la energía, el sky fallido, las tiradas a la nieve, el culipatín de
noche y de día, la fogata, la noche de velas;, By Pass, Cerebro, Grissu, Rocket...
(con sus vasos, luces, banderas y lo que se te ocurra), las peleas con los coordinadores,
el chico que te flasheaba, las personas que conocías, las 3500 fotos de las que
participabas, el traje de nieve que te hacía parecer un oso polar (que pesaba
unos bastantes kilos), las sonrisas (que fueron muchas), las lágrimas (en los momentos
especiales), los abrazos, una que otra borrachera bizarra, el bufet con los
panchos y la coca que todos esperábamos canjear a la vuelta de la noche de cada
salida... la voz de Mostaza Merlo literal, que te quedaba de tanto gritar, cantar y dormir 3 horas en
cuanto mucho.
Cuando las vivencias
son con las personas que amas, con los que transitaste una tapa única, se hacen
inolvidables. Porque es una culminación de un tiempo que todo quisiéramos
repetir y es: la secundaria y su viaje de egresados inclusive. Quién que haya
estado ahí no compró el cuadro y no lo
tiene colgado en un lugar visible de la casa o de su habitación ( todavía
recuerdo cuantas veces vi el de mi Papá...).
Si todavía no llegó, espéralo,
prepárate, experiméntalo sanamente. Si
ya pasó, deseo que lo te lo acuerdes con una congoja feliz como lo hago yo. Porque
sí, reitero: es algo que no sé olvida… y
cualquiera que lo haya realizado, de seguro, tiene la certeza de lo mismo.

